El mexicano Sergio Pérez quedó molesto y decepcionado tras abandonar el Gran Premio de Bélgica por el problema en uno de las llantas de su auto, tras un contacto al principio de la carrera con el italiano Sebastien Buemi.
Todo el optimismo acumulado tras llegar a la tercera ronda de calificación el sábado, donde pudo posicionarse en el noveno sitio, se vino abajo en la vuelta 27 cuando entró a boxes para ya no regresar a la competencia.
"En la vuelta cinco iba séptimo cuando Sebastien Buemi cambió su dirección delante mía, traté de evitar el golpe pero no pude y perdí potencia. Luego de pasar a (Bruno) Senna, perdí la parte trasera del auto, no sabía qué pasaba, pero luego supe que había sido la llanta. Fue una lástima", comentó el "Checo".
El piloto había hecho un buen trabajo y tenía posibilidades de sumar puntos pese a una sanción que lo mandó hasta el lugar 18, sin embargo, consideró que el drive-through no lo merecía pues él fue el afectado y quien menos culpa tuvo.
"La sanción ha sido injusta porque Buemi se movió dos veces, lo que está prohibido, y eso se habla en la junta previa, no puede hacerse", dijo el integrante del equipo Sauber, quien tras Alemania y Hungría no ha vuelto a sumar puntos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario